El núcleo familiar

Evaluación y tratamiento de los problemas en casa.

A lo largo de la historia la familia ha sido el sistema de relación por excelencia, la “piedra angular” para entender cómo es cada individuo.

La familia es nuestro primer grupo de pertenencia. Nos da sustento a nuestras necesidades físicas y emocionales, y nos transmiten una identidad y cultura.

En la actualidad, nos enfrentamos a nuevos retos en la familia: la aceptación de nuevos modelos con su propia dinámica alejada de la familia más tradicional, la conciliación de la vida laboral y familiar, el cambio de valores, las dificultades económicas, la aparición de enfermedades crónicas, las dificultades económicas y otros.

La calidad de los vínculos emocionales que se establecen entre los miembros de la familia independientemente de cómo sea ésta es lo que determina el bienestar individual y global.
Ya no hay familias patológicas, sino familias que sufren, hay un síntoma o problema que no permite el cambio. A veces, este problema se centra en un miembro pero termina afectando a todos.

La terapia sistémica se encarga de conseguir ese cambio, trabajando conjuntamente con todos los afectados o en determinados casos con uno solo pero desde esa perspectiva global y relacional. Se ha demostrado que las familias más sanas no son aquellas que menos problemas tienen sino las que son capaces de hablar de la relación y la dinámica que los une en su vida diaria (metacomunicación) a pesar de las dificultades.

Desde mi experiencia, ofrezco valoraciones familiares y posterior orientación a la estrategia a seguir. La terapia se concibe en un espacio de tiempo corto, dinámico e individualizado a cada familia porque…

“Las familias felices son todas iguales, la familias infelices, por el contrario,
son infelices cada una a su modo” (Anna Karenina, Leon Tolstoi).